InicioNoticiasÍndiceRevistero por temasSuscripciónEvaluación   Revista de salud laboral para delegadas y delegados de prevención de CC.OO.
ISTASBuscarBúsqueda avanzadaInformaciónContacto
imprimir
Enviar a un compañero/a
Comentar el artículo
Mujer y cáncer laboral: invisibles por partida doble

PURIFICACIÓN MORAN
El cáncer sigue siendo la principal causa de mortalidad relacionada con el trabajo en la Unión Europea y es responsable de 100.000 muertes evitables al año. El cáncer en el lugar de trabajo a menudo es 'invisible', y lo es particularmente en el caso de las mujeres trabajadoras.

Cuando pensamos en profesiones en las que existe una importante exposición al riesgo químico, inmediatamente nos vienen a la mente actividades de la industria, trabajos sucios y pesados por lo común ocupados por hombres; sin embargo la realidad dista un poco de esta visión tradicional: trabajos mayoritariamente desarrollados por mujeres como la limpieza de edificios y locales, peluquería y salones de belleza, enfermería, implican también una gran exposición a sustancias y productos químicos peligrosos.

En línea con este erróneo pensamiento general, la investigación en materia de prevención y especialmente la epidemiologia, ha dedicado la mayor parte de sus esfuerzos y recursos a estudiar la relación entre cáncer y los trabajos ocupados tradicionalmente por hombres, abandonando a su suerte a un colectivo laboral tan grande como olvidado: el de las mujeres trabajadoras.

La necesidad de cambiar las premisas en la investigación y abordar de una manera más igualitaria y ajustada a la realidad estos temas, fueron algunos de los ejes centrales de la conferencia del Instituto Sindical Europeo(ETUI) sobre Mujer, trabajo y Cáncer, que se celebró en Bruselas a principios del mes de diciembre.

Marian Schaapman, jefa de la unidad de investigación de salud y seguridad de ETUI, explicó la razón de la idea errónea sobre los riesgos de género: “Los investigadores están preocupados por la industria y su uso de sustancias primarias, pero fuera de estas industrias, donde trabajan muchas mujeres, existe un punto ciego'.

Además, los cambios en los patrones del mercado laboral hacen que ese punto ciego sea cada vez mayor ya que es en el sector de servicios donde trabajan la mayoría de las personas, y principalmente las mujeres, dónde también existe una importante exposición a cancerígenos.

Laurent Vogel, investigador de ETUI apuntaba que 'si eres un hombre con cáncer de pulmón, tu médico probablemente te preguntará dónde trabajas, pero es poco probable que lo hagan si eres una mujer con cáncer”. La falta de información derivada de situaciones como esta es clave para el emprendimiento de medidas tendentes a controlar este grave problema, tanto en la empresa como a nivel de políticas públicas.

Por otro lado, numerosos estudios muestran que el trabajo nocturno y los turnos que lo incluyen podrían ser cancerígenos; la alteración de los ritmos circadianos generaría una reducción de los niveles de la hormona melatonina en las horas nocturnas, lo que incrementaría la incidencia o el crecimiento de tumores y que se presentan frecuentemente en trabajos desarrollados por mujeres.

En la conferencia se señaló el enorme costo de la pasividad e inacción en este tema, con la investigación presentada en una nueva publicacion del ETUI que estima que los cánceres relacionados con el trabajo cuestan entre € 270 y € 610 mil millones al año en la UE-28.

Las investigaciones realizadas durante varias décadas por Eero Pukkala, utilizando el Registro de Cáncer de Finlandia, mostraron claras correlaciones entre los tipos de trabajo y la incidencia de cáncer: el 5% de los cánceres en hombres y mujeres están directamente relacionados con el trabajo que realizan. Además, el 35% del cáncer en los hombres y el 16% en las mujeres se atribuyen a la posición socioeconómica de la persona, destacando además el hecho de que las personas con salarios bajos no pueden costearse un estilo de vida saludable.

La conferencia también contó con testimonios de personas afectadas y activistas sindicales, entre ellas la ex enfermera Georgina Angusto, y Josette Roudaire, delegada sindical de la empresa francesa Amisol, quien relató su lucha sindical por conseguir el reconocimiento y la compensación por las enfermedades laborales causadas por el amianto en su empresa.

Esta conferencia supone un importante paso para visibilizarla relacion entre las condiciones de trabajo y el cáncer de las mujeres y enfocar el proceso de manera holística, desde la identificación de las causas, pasando por la lucha contra la discriminación laboral y sobre todo económica de las trabajadoras con cáncer, hasta la adaptación del puesto después de la recuperación, siempre desde la acción sindical.

Imprimir imprimir
Enviar a un compañero/a enviar a un compañero/a
Comentar el artículo comentar el artículo