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Sumario nº 77
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BERTA CHULVI
La práctica de invisibilizar las enfermedades de origen laboral es tan sistemática que en más de una ocasión son los propios médicos de atención primaria quienes plantean el relato más claro de lo que sucede. Entrevistamos a José Mahiques García, médico de atención primaria en Silla (Valencia). Mahiques conoce bien el mundo de las mutuas porque entre 1995 y 2003 trabajó desde una clínica privada para una mutua de accidentes de trabajo.

¿Qué está sucediendo en relación a la patología musculoesquelética de origen laboral?
A partir de los 40 años, todas las personas sufrimos un desgaste y cuando se da una patología musculoesquelética activa, las mutuas, a no ser que se trate de un accidente ocurrido en tiempo de trabajo, lo que hacen por lo general es acogerse a ese desgaste y señalar que se trata de una patología de base. Es bastante sencillo saber si es de origen laboral o no con una simple resonancia, sin embargo la mutua, muchas veces, ni siquiera hace esa prueba. En este tipo de pruebas en la Seguridad Social se demora mucho, así que el paciente se puede tirar dos meses hasta que le hagan una resonancia y otro mes hasta que le vea un especialista. Es decir, que las mutuas, cuya existencia tiene como objetivo agilizar todo este tipo de pruebas para que el trabajador se pueda incorporar antes al trabajo, al negar de entrada el origen laboral de la patología no cumplen con su cometido. Por ejemplo, yo tuve un caso de una chica que estaba operada de hernia discal y un día, trabajando, se le caen unas cajas encima y se encuentra con una patología de hombro importante: una distensión de ligamentos en el cuello. Inmediatamente la mutua me la remitió a la consulta aduciendo que la chica tenía muchos problemas de columna. Ella recurrió y finalmente se demostró que era una lesión de origen laboral, pero para una persona que recurre hay cien que no lo hacen.

¿Y esta práctica retrasa la recuperación del paciente?
Claro. Por ejemplo, una patología de menisco, que ves que es claramente de origen laboral, la mutua la puede operar en una semana; sin embargo, nos lo derivan a la Seguridad Social y ese paciente puede tardar seis meses en ser operado. El paciente más perjudicado es el que tiene entre 50 y 65 años, que ya es un trabajador mayor, con mucha patología de base. Por ejemplo, un trabajador que se dedica a carga y descarga, llega un día que tiene un dolor en el cuello porque ha estado expuesto a ese movimiento repetitivo toda su vida laboral, en ese momento ese paciente, que necesitaría una intervención sanitaria rápida, se queda incapacitado durante un largo tiempo porque lo derivan al sistema general de salud. Muchas veces el trabajador tiene una situación que exigiría el reconocimiento de una incapacidad, pero tampoco se la van a dar. Yo tengo pacientes, por ejemplo un trabajador que ha estado toda su vida cargando camiones, que han tenido que pedir una jubilación anticipada porque se les ha negado el origen laboral de la patología y, por supuesto, la incapacidad laboral.

¿Cuando usted trabajaba para las mutuas se daba la misma práctica?
No era lo mismo. En esa época no era una práctica tan generalizada, porque entonces no se había implantado el sistema de incentivos para las empresas que no registran accidentes y atendíamos a todos los trabajadores que venían y si requerían la baja se la dábamos. Ni siquiera hacía falta que vinieran con un papel firmado por parte de la empresa. Desde que se implantó el sistema de bonus, las mutuas derivan más pacientes a la Seguridad Social para que no se compute la siniestralidad de la empresa.

Estamos apreciando un consumo elevado de antiinflamatorios en trabajadores mayores para soportar los dolores musculoesqueléticos, ¿lo ha observado en su consulta?
Sí. Cuando el paciente me pide antiinflamatorios yo les pregunto si lo toman con mucha frecuencia. Cuando me dicen que lo toman todos los días, les advierto de que es malo para el riñón. Les recomiendo que tomen analgésicos si algún día no pueden soportar el dolor, pero no antiinflamatorios. Sin embargo, la gente toma antiinflamatorios porque es más efectivo con el dolor derivado de la patología musculoesquelética. Me dicen que si no lo toman, no pueden ir a trabajar.

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