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“El efecto sindicato” Consideraciones sobre el impacto del apoyo sindical en salud laboral

MARÍA JOSÉ LÓPEZ JACOB Y CLAUDIA NAROCKI

La participación de los trabajadores en la mejora de sus condiciones de trabajo constituye un importante determinante de los efectos del trabajo en la salud. Por ello la normativa española otorga a los trabajadores la posibilidad de estar implicados en la gestión de la prevención de riesgos laborales, de promover la implantación de medidas preventivas y, en definitiva, de controlar e influir en sus condiciones de trabajo. En este artículo analizamos el impacto del apoyo sindical en esa actividad de los trabajadores.

A través de diferentes modalidades organizativas, los trabajadores tienen reconocido por ley la posibilidad de estar implicados en la gestión de la prevención de riesgos laborales, de promover la implantación de medidas preventivas y, en definitiva, de controlar e influir en sus condiciones de trabajo. Diversos estudios han encontrado evidencias reales de que la capacidad de influencia de los trabajadores en las condiciones de salud y seguridad se ve favorecida por lo que los sindicatos del Reino Unido (Trade Union Confederation, TUC) denominan el efecto sindicato. Con ello intentan transmitir la evidencia, puesta de manifiesto mediante estudios científicos e informes de situación, de que existe un conjunto de efectos positivos del sindicalismo en la salud de los trabajadores. Según estos estudios, el “efecto sindicato” sería tanto resultado de las prácticas de los delegados de prevención en los centros de trabajo como de la existencia de organizaciones sindicales de clase que construyen una alternativa al orden establecido. Se ha señalado que el apoyo externo a los trabajadores por los sindicatos tiene incluso un papel fundamental también en la mejora de las condiciones de trabajo en las empresas sin representación sindical. También ponen de manifiesto el peso de la existencia en las empresas de trabajadores afiliados, ya que éstos son más proclives a plantear iniciativas de mejora de sus condiciones de trabajo que los no afiliados.

Más cantidad y calidad de actividades preventivas

Hay estudios que se han centrado en identificar en qué consiste el efecto positivo en las condiciones de trabajo de la presencia de representantes sindicales en las empresas. Se ha constatado, por ejemplo, que en las empresas donde éstos actúan, las condiciones de trabajo son mejores, los salarios más altos, se cumple más la normativa y se producen menos accidentes de trabajo. Y, además, los que se producen se declaran mejor.

También se ha encontrado que en las empresas sindicalizadas la Inspección de Trabajo actúa con más frecuencia y es más exigente. Además, en las empresas sindicalizadas se realizan más actividades preventivas y la representación sindical ayuda en el desarrollo de una cultura preventiva más positiva en las organizaciones. Un dato sugerente es el hecho de que la presencia sindical consigue que se incorporen actividades preventivas para actuar contra un abanico más amplio de riesgos: en las empresas en que hay presencia sindical la prevención abarca no sólo los tradicionales riesgos de seguridad o los riesgos químicos más evidentes, sino también la organización del trabajo, la ergonomía y la calidad del aire. En las empresas donde los delegados de prevención acttúan, las condiciones de trabajo son mejores

Al aumentar la visibilidad de los problemas que perciben los trabajadores y trabajadoras, las delegadas y delegados construyen un discurso alternativo al de la empresa, que los trabajadores representados reconocen como propio, elemento esencial para favorecer su implicación en la búsqueda e implantación de soluciones preventivas.

“Los sindicatos salvan vidas”

Esto no quiere decir que la labor de los representantes sindicales sea fácil. Existen multitud de condicionantes internos y externos a las empresas que actúan en sentido inverso: las altas tasas de desempleo e inseguridad laboral y la reducción progresiva del tamaño de las empresas suponen importantes barreras. La escasa calidad de la actividad preventiva, la orientación general casi exclusiva a aspectos de seguridad, los recursos de inspección pública insuficientes, etc., son elementos que no favorecen su labor.

El interior de la empresa constituye el escenario cotidiano donde tiene lugar una disputa entre intereses y concepciones ideológicas contrapuestas respecto al derecho a la salud. La “falta de compromiso empresarial”, la escasa exigencia de calidad a los servicios de prevención, la poca integración de la actividad preventiva, las reticencias a informar adecuadamente y/o la información deficiente, el rechazo a la opinión de los trabajadores, la reducción del derecho de participación a la consulta formal componen la expresión de esta disputa cotidiana.

La aportación del apoyo sindical

En este complejo contexto, los delegados y delegadas necesitan recursos y apoyos para contrarrestar las condiciones adversas en las que actúan y fortalecer su figura ante la empresa y los trabajadores para desarrollar su capacidad de influencia y desarrollar un perfil “activista”.

Los sindicatos aportan recursos formativos e informativos a través de sus organizaciones bajo fórmulas diversas y adaptadas (cursos, charlas, folletos, manuales, guías, en papel y en Internet, etc.). Pero los delegados de prevención no sólo han de conocer sus derechos y sus funciones, identificar riesgos y vislumbrar alternativas desde una perspectiva autónoma de la empresa. Tienen también que enfrentarse al reto de mantener la implicación de los trabajadores en la mejora de sus condiciones de trabajo. Deben establecer lazos y estrategias de comunicación con los trabajadores, identificar sus intereses, valorar la información conseguida, argumentar con base, buscar el apoyo de los trabajadores, organizar estrategias de presión y reclamar de la empresa eficacia. El apoyo de la organización sindical que no sólo ofrece herramientas de información y formación que aporten los necesarios conocimientos y habilidades, sino que también brinda apoyo directo y asesoramiento para ayudar a los delegados de prevención a situar los problemas, a priorizarlos y a enunciarlos en términos operativos.

Los sindicatos, además, tienen capacidad para atraer la atención social hacia los problemas y daños a la salud de los trabajadores, en particular a través de los medios de comunicación y del requerimiento de acciones a las autoridades. A veces, los sindicatos hacen seguimiento de denuncias puestas por delegados ante la autoridad laboral; en otras requieren la atención de autoridades a nuevos problemas y es habitual que produzcan información indicando la necesidad de actuar sobre nuevos y viejos problemas desatendidos (mediante estudios, informes, ruedas de prensa, etc.).

Un estudio propio

Un aspecto singular del apoyo sindical es el asesoramiento directo y especializado a los delegados y delegadas en su intervención en las empresas a través de diversas fórmulas (acción sindical, gabinetes técnicos y jurídicos, etc.). En el terreno de la salud laboral, todas las organizaciones territoriales y gran parte de las sectoriales de CCOO han creado gabinetes técnico-sindicales de salud laboral, que realizan actividades de asesoramiento y apoyo directo a la actividad sindical en salud laboral. Actualmente, CCOO cuenta con una red de 180 asesores y asesoras técnico-sindicales. El trabajo se coordina desde ISTAS y también se socializa y extienden las mejores experiencias de intervención, así como se atiende a la capacitación permanente de las personas que lo forman.

Recientemente, a propuesta de los asesores y asesoras de esta red, ISTAS ha realizado un estudio para identificar indicadores de impacto de este trabajo. Esencialmente este estudio, que se publicará próximanente, ha permitido constatar que estos gabinetes de asesoramiento técnicosindical ayudan a aumentar la “presencia” real del sindicato en los centros de trabajo. Además de facilitar a los y las delegadas la defensa del punto de vista propio, de sus intereses, el asesoramiento sindical refuerza a los delegados en su capacidad de argumentación técnica y les ayuda a promover estrategias contrastadas. En definitiva, constituyen un apoyo esencial que les permite mostrar ante los diferentes actores de la prevención en la empresa su posición y fortaleza como parte de una organización que promueve la salud de los trabajadores.

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