Un informe europeo
analiza los factores que condicionan sus actuaciones
pEx
Un número creciente de
investigaciones señala la importancia que tiene la
representación sindical para promover la salud laboral. Para
analizar las condiciones de efectividad de esa fuerza de cambio,
María Menéndez, del Gabinete de Salut Laboral de
CCOO de Catalunya, Joan Benach de la Universitat Pompeu Fabra-CISAL y
Laurent Voguel del Instituto Sindical.
La
implantación de los sindicatos es muy desigual en los
países que conforman la UE. Los países
nórdicos (Noruega, Suecia, Dinamarca e Islandia)
–de fuerte tradición
socialdemócrata– cuentan con el mayor porcentaje
de afiliación sindical (73%) muy por encima de la media
(22%), mientras que los países del Este de Europa con una
fuerte herencia del régimen soviético presentan
las más bajas tasas de afiliación (12%) excepto
Eslovenia (40%).
En cuanto a
los representantes sindicales en materia de salud y seguridad en el
trabajo, se calcula que existen alrededor de un millón de
delegados de prevención en la UE-27, aunque las cifras
varían significativamente según el
país. El derecho de los trabajadores a contar con una
representación sindical en materia de salud y seguridad
continua siendo gravemente lesionado en la práctica sobre
todo en las pequeñas empresas.
El sistema de
elección
El estudio
identifica distintas formas de designar los delegados de
prevención que se podrían agrupar en dos grandes
tipos. Los que son elegidos directamente por los trabajadores y
trabajadoras sin contar con ninguna organización sindical
detrás y los que sí cuentan con el respaldo de
una organización sindical y son designados por los
órganos de representación laboral o elegidos por
los afiliados. Los autores plantean que las formas de
elección directa no han tenido resultados positivos para la
salud de los trabajadores porque los empresarios tienen un amplio
margen para decidir cómo realizar la consulta, a
quién elegir y cómo controlar las
prácticas preventivas.
El estudio describe además otras de formas de
representación, en países como Suecia y Noruega,
que están vinculadas al territorio y no a los centros de
trabajo. Y que han permitido que trabajadores y trabajadoras de
pequeñas empresas también tengan quien defienda
sus derechos en materia de salud laboral. Son figuras similares a los
agentes sectoriales y territoriales de prevención que
prevé la Estrategia Española de Salud y Seguridad
en el Trabajo 2007-2012 cuya implantación está
paralizada por resistencias empresariales.
La acción de
los delegados de prevención
La
situación socio-política y laboral que se
describe plantea el contexto en que llevan a cabo su acción
los delegados y delegadas de prevención: la
flexibilización productiva y tecnológica, los
cambios de gestión que han provocado nuevas demandas en la
productividad y una creciente liberalización del mercado de
trabajo europeo. Es por ello que los sindicatos y los delegados de
prevención se enfrentan a serios desafíos para
cambiar esta situación tan preocupante. En especial deben de
jugar un papel crucial en la protección de la salud y
seguridad de los trabajadores más vulnerables en las
empresas con poca presencia sindical.
La fuerza de los
trabajadores juega un papel esencial en la aplicación de las
políticas sociales, la regulación del mercado
laboral y la negociación colectiva en los países
europeos. Desafortunadamente gobiernos y sindicatos en Europa no
siempre han priorizado la salud laboral en sus agendas, acuerdos y
negociaciones colectivas y este tema es con frecuencia uno de los
últimos en la lista en las negociaciones frente a cuestiones
como los salarios, la estabilidad en el empleo y las pensiones.
La
implicación de los trabajadores es fundamental para
conseguir resultados en salud laboral. Los estudios demuestran que la
participación de los trabajadores no mejora con la simple
afiliación sindical, sino que requiere que los sindicatos
desarrollen programas para ampliar los conocimientos, la conciencias
política y la atribución de poderes a los
trabajadores, ofreciéndoles mecanismos para expresar sus
preocupaciones y movilizar su influencia en una sola voz.
Con respecto a las estrategias sindicales, la primera de ellas a tener
en cuenta es el fortalecimiento de la posición de los
delegados de prevención. Esta estrategia abarca tres
cuestiones clave. La primera es ofrecer conocimientos,
información y formación a los delegados de
prevención. Segundo, la creación de redes de
delegados de prevención, estableciendo canales de
información útiles y regulares. El asesoramiento
técnico y legal por parte de los sindicatos es clave para la
aplicación práctica de esta estrategia. Tercero,
el apoyo logístico se muestra como esencial para la
acción de los delegados y delegadas de
prevención. Esto incluye la producción de
herramientas prácticas como guías, folletos,
boletines o publicaciones regulares sobre salud laboral.
Los gobiernos y la
dirección de las empresas
Los
gobiernos tienen una función muy importante para promover o
dificultar la actividad de los delegados y delegadas de
prevención. Si llevan a cabo acciones proactivas para
estimular a los empresarios a cumplir con la normativa de salud laboral
y respetar los derechos de los trabajadores y de sus representantes, la
actividad de los delegados es mucho más efectiva. Esas
acciones incluyen el desarrollo de políticas, programas y
reglamentos y muy especialmente y exige fortalecer a las instituciones
administrativas de control (Inspección de Trabajo) que velan
por el cumplimiento de la ley.
Las estructuras y sistemas de relaciones laborales en las
empresas influyen directamente en la participación de los
delegados de prevención en las estructuras y procesos de
consulta y en el desarrollo de sus funciones y actividades. Es por ello
que el papel que desempeñan los empresarios y la
dirección puede estimular u obstaculizar la eficacia de las
acciones emprendidas por los delegados de prevención. Como
muchas de las actividades de los delegados se llevan a cabo de manera
conjunta con la dirección de la empresa, el compromiso de
los empresarios con la dinámica participativa es un
requisito para asegurar el desempeño eficaz de los delegados
en el lugar de trabajo. Ello implica estar dispuestos a elaborar formas
de gestión que modifiquen las relaciones laborales y la
organización del trabajo para facilitar la labor de los
delegados y delegadas.
El apoyo de los sindicatos
Para reforzar a los delegados de prevención, los sindicatos
necesitan integrar aspectos claves de la prevención en sus
estrategias. Algunos de esos aspectos son:
- Priorizar la salud laboral en la
negociación
colectiva.
- Atender también a los derechos de los
trabajadores y
trabajadorasde las empresas subcontratadas.
- Abordar desde una amplia perspectiva social y
preventiva la salud y la seguridad en el trabajo.
- Influir en el resto de agentes que participan en el
sistema preventivo para lograr un ambiente más favorable a la
acción de los delegados y delegadas de
prevención.
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- Generar dinámicas que vayan más
allá
de la información y consulta hasta alcanzar el derecho a la
participación y negociación real de las
políticas
preventivas.
- Atender a los trabajadores más vulnerables
y a las empresas pequeñas sin representación
sindical.
- Desarrollar una estrategia definida de apoyo,
seguimiento y
evaluación de la acción de los delegados
y
delegadas de prevención en los lugares de trabajo.
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