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Dossier: Trabajo a turnos

la negociación colectiva en el trabajo a turnos

JORGE MORALEDA*


Las posibilidades de organización del trabajo a turnos son múltiples y variadas: pueden ser fijos o rotativos, con ciclos cortos o largos, incluyendo el nocturno o no, incluyendo festivos o no, etc. En todos los casos estos sistemas nos obligan a trabajar en momentos en los que nuestro cuerpo debería estar descansando o en momentos del día y de la semana en los que deberíamos estar fuera de la empresa, relacionándonos con otras personas. Es por esto que todos los sistemas de turnos afectan de manera negativa a la salud de los trabajadores que los sufren. Si queremos mejorar la salud de los trabajadores debemos intervenir en la organización del trabajo, buscando sistemas de turnos que sean lo menos nocivos posibles, y para esto la vía sindicalmente más eficaz es la negociación colectiva.

El instrumento que nos permite abordar la negociación colectiva de los sistemas de turnos con mayores garantías para mejorar la salud de los trabajadores es la obligación legal que tiene el empresario de realizar la evaluación de los riesgos psicosociales, la cual nos aportará los argumentos y la legitimación para cambiar los aspectos nocivos que tengan los sistemas de turnos que existan en la empresa. Pondrá en evidencia, por ejemplo, los obstáculos que tiene el trabajo nocturno o en festivos para el cuidado de los hijos; las dificultades para elegir el periodo de vacaciones (compatibles con las de la familia) dentro de un sistema de turnos rígido o de realizar más descansos en el turno de noche; la preocupación que muestran los trabajadores por si les cambian el horario cuando hay ausencias de trabajadores de otros turnos; si se les reconoce adecuadamente el esfuerzo derivado de la rotación que realizan y si el personal de los turnos es demasiado ajustado o no se tienen suficientes descansos y ello provoca sobrecarga de trabajo, etc.

La evaluación de riesgos psicosociales aporta los argumentos e identifica los aspectos nocivos de un sistema de turnos. La negociación colectiva es la herramienta para modificarlos y hacerlos menos dañinos, incidiendo sobre tres aspectos fundamentales que debemos tener en cuenta: las compensaciones, el empleo y la gestión individual del tiempo.

En el marco de las necesarias compensaciones que deben de tener los sistemas de turnos, debemos complementar la puramente económica (hoy todavía hay empresas donde se trabaja a turnos sin compensación económica) con otras relacionadas con el tiempo de trabajo a turnos. Por ello es urgente y necesario abordar una menor jornada anual de los trabajadores a turnos; reducir los años de vida laboral que se permanece en un sistema de turnos, además de aumentar los descansos en el turno de noche (dividir la producción en el 33% del total en cada turno es un error de planificación demasiado extendido en el sector industrial; no se puede exigir la misma productividad al trabajador nocturno porque los ciclos socio-biológicos no lo permiten)

si la empresa tiene la potestad de organizar el trabajo, debemos conquistar el derecho de los trabajjadores de organizar los descansos colectiva e individualmente

Un aspecto que incide directamente sobre la cantidad de empleo es prever como se van a cubrir las ausencias de los trabajadores y cómo se van a cubrir esas incidencias para que eso no acabe siendo un sobreesfuerzo para la plantilla del turno. Un sistema de turnos que no tenga en cuenta esta premisa no tendrá un buen funcionamiento. Es necesario incrementar las plantillas para cubrir las ausencias, pero también para conseguir los objetivos de reducción de jornada, e incremento de descansos.

En la gestión del tiempo (descansos entre jornadas y ciclos, días excedentes de calendario, vacaciones, hora de comienzo y final de cada turno, etc) deben establecerse unas mínimas condiciones que satisfagan a la mayoría. Pero esa articulación colectiva del tiempo debe permitir la necesaria gestión individual de los descansos: todo el mundo no se adapta de igual forma a los cambios en los biorritmos, ni tiene las mismas necesidades de relación social, ni las mismas cargas familiares. Si la empresa tiene la potestad de organizar el trabajo, debemos conquistar el derecho de los trabajadores de organizar los descansos colectiva e individualmente. La bolsa de horas de gestión individualizada, negociada en el XV Convenio General de la Industria Química es una muestra del desarrollo de este derecho.

* Responsable del Sector Químico, Salud Laboral y Medio Ambiente de FITEQA-Cataluña.
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